¡Epa, familia! El mercado de las consolas portátiles retro está más congestionado que nunca. Y justo en medio de ese tráfico acaba de estacionarse la Anbernic RG55G1, un equipo que sobre el papel tiene todo para gustar, pero que a la hora de pagar nos deja con una gran duda: ¿de verdad nos conviene o se queda corta frente a la competencia?
En el video de presentación oficial publicado por ANBERNIC, se pueden apreciar las características principales y el diseño de la RG 55G1, destacando su propuesta como consola portátil basada en tecnología Snapdragon de gama media.
Lo bueno: diseño de primera y una batería tanque
Vamos por parte, porque hay que reconocer que el fabricante hizo bien la tarea con el diseño. Con una estética que recuerda mucho a la Nintendo Switch Lite, el equipo combina una parte trasera de plástico mate antideslizante con un frente todo de cristal que, según ANBERNIC, es de tipo 2.5D y se complementa con botones de doble inyección para mayor durabilidad en sesiones largas.
En el apartado de controles, la jugada es sólida. Tenemos joysticks con sensores Hall (adiós al temido drift), botones de acción precisos y una cruceta bien ajustada, lo que se traduce en un control excelente para esos juegos de plataformas donde un milímetro hace la diferencia.
Pero el nivel desbloqueado aquí es la batería. El procesador Snapdragon G1 Gen 2 resulta ser sumamente eficiente; de hecho, de acuerdo con Qualcomm, Snapdragon G1 Gen 2 está diseñado para jugar en la nube en dispositivos portátiles dedicados sin ventilador y con batería de larga duración.
La otra cara de la moneda: pantalla y límites
Pero no todo es color de rosa; el detalle está en su pantalla de 5.5 pulgadas a 1080p. Al usar un formato panorámico (16:9), es una joya para jugar PSP, PS Vita o títulos de GameCube con parches widescreen. El problema llega para los puristas del retro (quienes valoran tanto la experiencia clásica que incluso apoyan iniciativas donde Atari vuelve a ofrecer cartuchos físicos para sus consolas clásicas): si quieres jugar juegos de NES, Super Nintendo o Sega Genesis, vas a tener que soportar bordes negros, ya que esos sistemas fueron creados para monitores 4:3.
Por otro lado, la potencia tiene un techo bastante claro. La gráfica simplemente no da para más cuando se trata de texturas en alta resolución y shaders complejos. Así que, olvídate de emular de forma estable consolas como PlayStation 2, Nintendo 3DS, Wii U o la Nintendo Switch.
Incluso en el terreno del streaming hay una jugada rara. Aunque la consola decodifica rapidísimo servicios como Xbox Game Pass (cuyo catálogo suma nuevas betas en constante rotación) y Steam en unos 7 a 12 milisegundos, la posición física de las palancas análogas resulta bastante incómoda para juegos modernos de PC o consolas de actual generación, lo que le quita puntos si la querías usar solo para jugar en la nube.
Aquí hay tela para cortar: el precio
Más allá del hype, la pregunta real es si esto le conviene al bolsillo del jugador. La RG 55G1 se mueve entre los 150 y 175 dólares, y en esa autopista de precios la tiene muy difícil para avanzar.
Si tu plan es jugar sistemas clásicos y no quieres gastar tanto, la Mangmi AirX te da un rendimiento similar; la página oficial de MANGMI lista la consola AIR X a 99,99 dólares, confirmando especificaciones como su chip Snapdragon 662 y joysticks Hall. Si por el contrario prefieres ahorrar un poco más para ir por la gama alta, por unos $210 dólares te llevas la Retroid Pocket 5, que según Retroid puede conseguirse en oferta por 209 dólares y viene con refrigeración activa, pantalla AMOLED de 5,5 pulgadas a 1080p y la potencia bruta que a la Anbernic le falta para la emulación pesada.
El colmo es que el verdadero rival duerme en su misma casa. Por los mismos $150 dólares, la propia Anbernic ofrece la RG476H. Según especifica ANBERNIC, este equipo incluye una pantalla de 4,7 pulgadas con resolución de 1280×960 (mucho mejor para el retro puro) y una tasa de refresco máxima de 120Hz. Para que la RG55G1 sea una compra que valga la pena recomendar a ciegas, su precio tendría que bajar de golpe a la zona de los $120 dólares.
Ahora queremos leerlos a ustedes, mi gente: ¿ven esta consola como una buena jugada para su colección o prefieren ahorrar para ir por las opciones más potentes del mercado? ¡Se armó el debate en los comentarios!